…… Ucrania patientia nostra??, remedando a Cicerón, Ucrania, ¿hasta cuando abusarás de nuestra paciencia? Cierto es que nos has dado a nuestros hijos y que, por eso, te estamos eternamente agradecidos pero, ¿por qué todo es tan complicado y cambiante? Ya sabemos que Ucrania es un país más en construcción que las aceras de Madrid pero, ¿todo tiene que estar cada día en el aire?
Pues hasta hoy. Hemos hecho todas las gestiones que podemos desde aquí, aislados como estamos del resto del mundo, con todas las dificultades de comunicación. Hemos acudido a todas las personas que conocemos con posibilidades de ayudarnos en esta situación, hemos acudido a todo el mundo…. Para nada.
Tenemos una mezcla de fatiga, tristeza, sensación de alivio y alegría. Fatiga por los días que llevamos aquí, en las condiciones, bastante mejorables, en las que vivimos. Llevamos muchos días aquí encerrados, en espacios pequeños, tanto en el hotel como el sitio que tenemos para estar con nuestros hijos en la casa cuna. Algún día he pensado que Alberto iba a empezar a rebotar por las paredes. Muchos nervios para él, muchos cambios, mucha pérdida de protagonismo, para un niño al que afecta especialmente todo esto. Es frágil en sus sentimientos, inseguro en su vínculo, muy, muy nervioso. El pobre se ha pasado mucho tiempo del que hemos estado con Cristina enfadado por tonterías, castigado a pensar por haber hecho el bruto, dando saltos, histérico, gritando… Esto es mucho para él y la falta de seguridad en la continuidad del proceso nos obliga a pensar en volver.
Tristeza por los sentimientos adelantados, por saber que vamos a tener nostalgia de lo que todavía disfrutamos, la risa, los grititos, los chapurreos en ruso, el delicioso y coqueto movimiento de las coletas, la gravedad de la carita cuando esta seria, el hoyuelo de la barbilla, de nuestra hija Cristina. Hemos grabado un montón de videos que no se si tendremos el valor de ver los días que estemos en Madrid. Supongo que si, ya que esto es un hasta luego, Da Svidania…
Alivio por acabar con la incertidumbre de no saber que pasará al día siguiente. ¿Será el último día de ver a Cristina? ¿Se acabará este régimen de cuatro platos distintos al que estamos sometidos desde hace quince días? ¿Se acabarán los perros ladradores a las cinco de la mañana y las sábanas que nunca arropan lo suficiente? ¿Tendremos más de una habitación para estar todos juntos? Parece de comodones eso de querer volver al hogar en estas circunstancias y eso nos hace rebelarnos contra nosotros mismos y pensar con más fuerza en no abandonar… ¿Qué se creen, que van a poder con nosotros? ¡Jamás! ¡Aquí resistimos a pié firme…! Si, pero, ¿contra quien luchamos? ¿Nuestro enemigo tiene noticias de nuestra posición, acaso de nuestra existencia? No. Somos un expediente paralizado, un número de solicitud. Nada más.
Alegría por saber lo que tenemos, por sabernos queridos por nuestros hijos, nuestra familia, nuestros amigos, los que nos seguís tan generosamente sin conocernos… Por sabernos hijos de Dios y saber que todo lo que pase, en el fondo, es para bien, para eso cada día al levantarnos ofrecemos a Dios lo que vamos a hacer, Señor, que lo que haga hoy sea a mayor Gloria Tuya, que sea digno de ser tu hijo hoy… Eso nos mantiene alegres en la incertidumbre, unidos en los momentos de cansancio, agradecidos de estas dos pequeñas maravillas que son Alberto y Cristina.
Hay una profesora en la Casa Cuna que enseña a todos los niños del orfanato y los que están en hospitalización (la Casa Cuna funciona también como Sanatorio). Hoy ha venido con dos puzzles para ver si Alberto era capaz de hacerlos. Os prometo que yo mismo hubiera tenido algún problema en hacer al menos uno de ellos. El mono rubio éste no ha dudado un minuto. Pim-pam.pum. Hecho. Y encima el tío pregunta: “¿Tienes más?” La profesora admirada, asintiendo, señalando la cabecita de Alberto. Este es mi niño, que se ha portado todos estos días como un campeón…
De Cristina nos preocupa la separación. No sabemos como la afectará y eso nos hace más resistentes a irnos. No queremos ni imaginárnosla llorando, sin entender lo que pasa, por qué no aparecemos como todos los días, detrás de la puerta, sonrientes, con juguetes, zumos, fruta, abrazos, besos, cosquillas…. No sabemos lo que sentirá después de unos días, ¡es tan difícil meterse en la cabeza de un niño, tan puros y sencillos sus sentimientos! ¡Tienen tan pocas defensas los niños que viven así, en un orfanato, sin una figura de referencia, sin cariño, sin estímulos!
Para nosotros va a ser como dejar a un hijo en la incubadora, sin la incertidumbre acerca de su salud física, pero con la seguridad de que, psicológicamente, le va a afectar un nuevo abandono. Cada niño adoptado es un niño previamente abandonado, ya sabéis. Además, esa incubadora no le mejora día a día, no dejamos a nuestra hija con los mejores cuidados posibles, con gente que va a hacer todo lo que pueda para recuperar su corazón roto.
Hoy ha sido un día delicioso con ella. Hemos tenido un rato de jugar en el pasillo ese terrorífico –parece mentira que el escenario de una película de terror albergue a estos trocitos de cielo que son los niños- a que me ponía de rodillas y ella venía corriendo a mis brazos, para achucharla, lanzarla al aire… Hemos jugado a servir el té con un juego de tazas y platitos minúsculos que Maru ha conseguido en el “Cutreffur”, a moldear plastilina, con globos… Nos hemos sentido, en el minúsculo recibidor en el que llevamos jugando estas dos semanas, una familia. Una familia que juega junta, donde los hijos aprenden, comparten, discuten, ríen.
Bueno, pues eso tendremos que aplazarlo durante unos días, no sabemos cuantos. Vamos a volver a casa, todavía no sabemos exactamente cuando, pero nos volvemos. Intentaremos recuperar nuestras vidas mientras estemos allí: trabajo, colegio, familia… pero, ¿cómo puede uno recuperar su vida si se deja el corazón a 4.500 km? La cabeza nos dice que hacemos bien, pero el corazón nos pide seguir aquí, en este trampantojo de vida que nos hemos construido pero que nos permite, tres horas al día, estar con nuestra pequeña.
No podemos alargar esto indefinidamente, esta situación de incertidumbre nos afecta a todos, empezando por Alberto, al que no podemos alargarle esto mucho más. A estas alturas, lo único que esperamos es que las gestiones que hemos hecho y la ayuda de las personas han querido echarnos una mano en esto acorte el tiempo de espera y que sea menor de 40 días
No os preocupéis, nos sentimos acompañados cada día, sabemos de vuestra oración y buenos deseos y eso nos hace más fuertes. Gracias por todo. Los que habéis pasado por esto sabéis lo que se agradece y los que no, creo que os lo imagináis. Por eso, nos hemos mantenido en contacto, durante estos años, con otros adoptantes a los que conocemos sólo del foro de adopción, de sus blogs, gente que nos ha abierto su historia y su corazón durante estos años. Por eso os hemos seguido a muchos de vosotros en vuestras historias, por que sabíamos lo importante que es tener amigos detrás de la pantalla, lo importante que es no sentirse solo. Bueno, por eso y porque vivir vuestras historias nos hacía recordar la nuestra, ese tiempo tan intenso, tan distinto a todos, cuando hicimos lo mejor que hemos hecho en nuestra vida: entonces encontrar a Alberto y ahora, encontrar a Cristina.
Fin del primer acto. Todos los actores salen a saludar: los cuatro de la familia, Igor, Leysa, Elena la psicóloga, la Directora del Orfanato, la directora médica, el cabrón del médico que engordó el diagnóstico de Cristina para que no nos la lleváramos, Sasha el cantante, Tatiana y su bigote, Valentina y su simpatía, el perro, ladrador incansable, la cuidadora simpática, la bizca de la mala leche, la gorda inmensa y tierna… Todos se cogen de la mano y bailan un rigodón. Acaban y saludan. La orquesta ameniza el entreacto con música popular del país, muy sentida. Chimpón.
Visiten nuestro bar. Selecto ambigú.
Besos y abrazos.
Cacha
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No quería acabar este último capítulo de la primera parte sin agradeceros a todos de corazón vuestras palabras de cariño y los ánimos que nos habéis estado dando estas tres semanas.
Primero a nuestras familias, a mi hermanito Javier y a nuestra sobrina Maru, tan mayor ya que nos escribe comentarios ella solita (cariño, te queremos mucho), a Juan Antonio y a Ana (Super Payino, gracias de corazón por tu asesoramiento médico y por vuestro cariño), a Cristina, mi hermanita del alma y a nuestras queridas sobrinas Mónica y Elena a las que también adoramos); a la que será la Madrina de Cristina, tan vergonzosa para escribir pero tan pendiente y tan ansiosa por todos los detalles (eres muy especial para mi)….a mi primita Alexandra, a nuestros cuñaditos y cuñaditas, a los amigos del alma que nos conocen tan bien y nos esperan a nuestra vuelta, Rafa, Inma, Colla, Isa, Eli y Nicol, Miguel Angel y Carmen, Ceci y Miguel, Negrete, Sandra,(hemos vivido ya tantas cosas juntos eh?) Besitos a Lydia y a Paula, os espera un achuchón a la vuelta!!
A las mamás amigas del cole, (calamar, que ganas tengo de veros) a nuestros superpadres adoptantes (especialmente a nuestra supermaña que nos mandó lo mejor de ella misma y a su Virgen del Pilar, esa que ella necesita tanto y sin embargo nos ha prestado) y a Guille y Ana Marta, nuestra burgalesa experta ya en comida sin gluten y en consejos; (no te preocupes por el envío, nos lo guardan para la vuelta)a Katya , tan dulce, tan sentida y tan lista, nos gustó mucho tu mensaje (dile a Liena que siga aprendiendo y así nos escribirá ella también), a Carlos y a Patricia, que han compartido con nosotros estos momentos tan agridulces y desesperantes (lo dicho, nos veremos en Madrid y ojalá tengamos el juicio los cuatro muy pronto); a Vita y a Isa, a Carmencita, a Javi y a Edurne, Carlos y Virginia, a los Galos, a Eva y Alberto, Gracia y Tony, Mª Ángeles y José Manuel, Olga y Josue, Vari y Patri, a Begoña, a Carmen y JR, a Cris y a Oliver (ANIMO) tantas parejas que han pasado por esto; prometo regalaros pañuelos de sobra para reponer todos los que habéis usado enjugando las lágrimas, de felicidad, tristeza y emoción que habéis derramado con nosotros aunque también nos habéis hecho llorar. Juntos habéis conseguido que nos peleáramos cada día para ver los mensajes en el blog. Por favor, si nos olvidamos de alguien no nos lo tengáis en cuenta, en estos momentos tenemos el corazón encogido y la cabeza para pocas cosas; aun así vosotros sabéis quienes sois.
Mil besos y abrazos de los cuatro desde la blanca Ucrania; esperamos contar con vosotros en nuestra segunda parte. Confiaremos y rezaremos para que sea muuuy pronto.
Adios Bielgorod, Da Svidania…..
Maru
PS: Por Dios, y a Pili N. y a Guillermo, que se nos había olvidado lo mejor!!

Pues hacéis muy bien en volveros. Y a Cristina no le afectará en nada, no os lo va a tener en cuenta, no se enfadará. Y su respuesta cuando os vuelva a ver aparecer os demostrará que habéis hecho bien. Si es que allí, no podéis adelentar mucho, y tenéis toda la vida para fomentar esos vínculos. Regresaréis con tanta ilusión y fuerza que habrá merecido la pena un paréntesis para recuperar vuestra otra vida.
ResponderEliminarY de Ucrania, creo que pensamos lo mismo y sentimos el mismo agradecimiento y cariño, y cuánto nos gustaría que ciertas dificultades no lo fueran, pero que asumimos y entendemos.
Un abrazo muy fuerte.
Virginia y Carlos
Antes que nada pasadme unos cuantos kleenex por favor...
ResponderEliminarDios qué duro!!! Yo no sé qué es dejar a una hija, pero sí viajar 3 veces a por mi segundo peque y dejarlo allí sin haberlo conocido... En España vais a retomar fuerzas, las necesitáis, vuestra casa, vuestra gente, la comida, la rutina para Alberto... me pongo en vtro lugar y ... uffff!!! ciertamente durísimo pero necesario. Cristina lo pasará mal unos días (no hay por qué engañarse)pues acostumbrarse a un amor tan grande como el vuestro es facilísimo, pero todo llega y todo pasa, y cuando volváis, Dios quiera que sea antes de lo que pensáis, a por ella, ese vacío que sentirá se volverá a llenar, y ya NUNCA tendrá la necesidad de volver a experimentarlo porque SIEMPRE estaréis juntos los 4. Desde Madrid os mando todo el ánimo del mundo, mucha fuerza y para alante, que llegue el día de la recogida de vtra princesa. Quien sabe??? quizá en ese viaje os acompañemos no sólo tras el ordenador...
Muchos besos
Carmen (Nacho y JR)
Uff! que decir, no tengo palabras sólo rabia, pensaba que no podría volver a sentir esa rabia que sentí en mi proceso y aunque parezca mentira, a mi la rabia no me la hizo sentir Ucrania (pues como quejarse de un proceso de duración 28 días y sin ninguna complicación), sino España, con lo cual me recuerda esto que la burocracia y papeleos es lo que hace que sintamos nuestros partos tan diferentes y no el canal por el que vienen nuestros hijos, que todos sabemos cual es "El Corazón". Y me reitero, siempre demostrando que somos buenos, que estamos sanos y poniendo a prueba de infartos el corazón, pero como se valora luego ese beso, ese abrazo, ese te quiero de la personilla que se convierte en tu hijo.
ResponderEliminarSolo podemos mandaros fuerzas en los que estaréis sin ver a cristina pues serán duros.
Estamos con vosotros, un abrazo muy fuerte.Y lo que necesiteis sólo teneis que pedirlo.
M Ángeles, José Manuel y Alex
Después de leeros, ver las fotos y una vez más (y no la última), llorar...cierro los ojos y me quedo con la foto final...con lo que se ve "una familia feliz".
ResponderEliminarPara Maria: soy feliz sabiendo que Alberto tiene ya una hermana para sentir por ella lo que yo siento por ti...
Para Cacha: sin palabras, sabes como te quiero, gracias por cuidarme tanto...cuando me dejo...
Para Cristina: no puedes ser más preciosa y te esperaremos el tiempo que haga falta...ya tienes una familia para ser feliz...
Para Alberto Piolín: cuandotecoja tevoyachupar yamorderlospiececillos noaguantomássinverte tevoyahacermilkilosdepalomitas loquetumepidastelodare papaymamameregañaran peropasodeellosporqueeresmio
Os quiero. Cris.
Hola, hermosos.
ResponderEliminarMmmm... hermosas.
Vaya, vaya, habemus paridad... no sé decidirme. :-D
Bueno, pues no me decidiré, como de costumbre.
Todo irá bien. Ya veréis cómo pal cumple de Papá estamos todos.
Es una chicane en el trayecto. Pero el camino está ahí.
Un largo y hermoso camino.
Buenas noches, bonitas.
Bonitos.
Eso.
¡Animo! ¡Animo! ¡Animo! ¿Quién dijo que esto sería fácil? Uf… la verdad es que todo esto me supera. Estoy triste e indignada, tenía la esperanza de que se solucionara a tiempo, pero está claro que estos sinvergüenzas no les interesa el bienestar de estos niños para nada, sólo son su negocio. Pero bueno, qué os voy a contar…
ResponderEliminarEspero que no os lo amarguen, pensar que teníais un sueño, y ahora ese sueño es una realidad se llama Cristina y es preciosa y a todos nos ha ganado el corazón con esa sonrisa, y esas coletas. Pensar que son solo unos días luego ella estará con vosotros para toda la vida. Vosotros ahora tenéis que ser más fuertes que nunca, va a doler…
Pensar que a Cristina igual que a Alberto les habéis salvado la vida, que ahora tienen la gran suerte de tener unos padres maravillosos. No sé como se sentirá Cristina cuando no os vea aparecer, supongo que os echará de menos, pero lo que sí sé es que se le olvidará todo en cuanto os vea aparecer por la puerta, sonreirá y os dará un abrazo, os la llevareis a su nueva casita, y estrenará familia, amigos, camita, juguetes, ropita, y será una niña feliz con sus papas y su hermano y nos hará felices a todos. Cuidaros mucho. Muchísimos besos y abrazos. Os quiero, La tía Ana
Madre mia,si con el blog de Alberto me teniais enganchada, con este estoy a cada momento bajando al ordenador en la habitacion de mi Ruben a ver si hay noticias vuestras, y ahora por la mañana despues de dejar a mi pequeñita Olga en el cole,como dicen muchos amigos vuestros ,tambien me da rabia,!! por un dichoso papel!! ,sabiendo que teneis un hijito ya, ademas de alli de Ucrania,!!COÑO!! que mania las leyes ,pero que sepais que Cristina no va ha pasarlo muy mal,lo cierto que se acordara de que unos señores muy simpaticos y un niño que le hacia reir y jugaban, le traian cositas ricas y divertidas, dejaran de hacerlo por un tiempo corto,ella seguira con la rutina del orfanato que si es como la de nuestra niña ,la verdad que estaban muy atareados todo el dia entre "cusé" y "pei pei molokó" por cierto la leche que les dan tiene un olor a vaca que me ponia mala, bueno que ya vereis que ella en cuanto volvais otra vez y ya a por ella para llevarosla para siempre y sin mas complicaciones de papeleos ni historias, vereis que sensacion mas bonita.
ResponderEliminarOs deseo de corazon que estos dias se os hagan muy cortos (lo dudo) pero ya vereis que pasan ,me lo vas a decir a mi que desde que he cumplido los 40 no veas como pasan los meses , ni me entero , ademas seguramente que volvereis a por Cristina entrando casi en la primavera que sera mas bonito el lugar y a si conocereis Ucrania en todas sus estaciones.(aqui quien no se consuela con cualquier cosa, "imagino que no hay consuelo")
Muchos besos y mucho animo ....
Carmencita .
p.d.
Olga os ve tambien y le cuento quienes sois le encanta mirar las fotos cuando las pongo en grande.
Chiquillos, que nudo, no os preocupeis mas de la cuenta, las cuidadoras contarán a Cristina que habeis ido a solucionar unos papeles y que así os tendrá para siempre y ella lo entenderá, se la ve una nena lista y estoy segura de que el día que regreseis os recibirá con el mayor abrazo y besazo que os imagineis.
ResponderEliminarEsperamos que tengais un viaje comodo y rápido dentro de lo posible y que regreseis en un plis-plas por la niña.
Besos
Pili N
Hola familia! Que deciros en estos momentos! La razón nos dicta siempre una solución pero el corazón otra totalmente diferente. Sabemos muy bien lo que es éso y cómo duele por Dios, duele hasta el alma por sentirnos egoístas.Pero tened la certeza de que no lo sois. Esto va a ser una parada, esperáis a un tren que tiene retraso pero que no tardará en llegar, lo cogeréis y será para siempre.Eso no lo cambiará ningún papel estúpido. Formaréis una familia a la que se sumará una preciosa princesita. Despediros con un hasta luego, darle algún regalo que os una, hablad con las cuidadoras, hacerlas saber que volveréis por ella. Ellas sabrán decírselo. Ella es vuestra hija y pronto estaréis los CUATRO juntos. Sé que es duro, injusto pero...Os seguiremos en blog, ánimo, ánimo y mucho ánimo. Sabemos lo que es volver con las "manos vacías", sabemos lo que es sentir a tu hija, abrazarla, besarla, oir ese mamy papy, y no volverla a ver nunca más. Recordar su carita vagamente. Pero vosotros tenéis la certeza que Cristina es vuestra y que la tendréis en casa dentro de muy poco. Un besazo, millones de abrazos. Siempre presentes en nuestras oraciones. Musus desde Euskadi Fernan, Izar y Maitte.
ResponderEliminarQueridos amigos.No os desanimeis.Éste es solo un tiempo de espera.Os espera Cristina unos dias,os espera vuestra familia,os esperan vuestros amigos,los amigos de Alberto,su cole,su comidita,Madrid,sus cielos azules y sus obras,la habitación para la peque y la compra de vestiditos ahora que sabeis su talla.Salid,distraeros,tomad oxígeno para volver felices.Cristina vuelve a su rutina,a sus compis.Ella os espera cogida de la mano por su Ángel de la guarda.Empieza la cuenta atrás para traerosla.Un abrazo aunque no os conozco.El blog solo entra en un parentesis.Hasta pronto. Abuela Mamen
ResponderEliminarEstoy tan emocionada con lo que estoy leyendo, que no tengo palabras.Yo pase por lo mismo, y se muy bien como os podeis sentir...pensar que la sonrisa tan preciosa de vuestra hija se puede difuminar por unos dias, es doloroso. Incluso para mi, que no os conozco.Solo me queda desearos mucha fuerza, que todo pase rapido,Y PRONTO ESTEIS CON VUESTRA PRECIOSA HIJA.
ResponderEliminarISABEL
Hola, tesoros:
ResponderEliminarAyer, por esas casualidades de la vida que no creo que sean tales, aparecí en la calle Goya número 26, así que estuve allí un ratillo con vosotros 4
Os esperamos con los brazos abiertos, y una medalla para nuestro Alberto del alma.
Chicos, creo que Cristina, aunque os eche de menos, no va a perder tan pronto la esperanza de volver a veros, es fuerte.
Mientras tanto, algo que tenga vuestro le recordará que existís y que no habéis sido un sueño. A lo mejor un juguete, una de esa preciosas fotos de los cuatro juntos, o una canción que os inventéis mirándola y que diga algo como: "Скоро ми будемо разом
(Skoro my budemo razom)"(pronto estaremos juntos)
Sed fuertes, guapetones.
Aquí nos tenéis a tod@s apoyándoos por aquello de que "Amicus certus in re incerta cernitur"
(cielos, me ha dado la vena filológica, mil sorries!)
Ceci Hopi
:o)
Os estamos esperando aquí. Con los brazos abiertos y el corazón encogido, pero llenos de fuerza para daros.
ResponderEliminarNo quiero ser frívola y pasar por alto lo que estaréis sintiendo porque yo estoy rota de pensarlo. No me parece bien decíos que no pasa nada porque si pasa, porque vuestra pena y rabia tiene que ser mucha pero también es la nuestra. Parafraseando a Obama WE CAN. Si juntamos toda la pena y la rabia que hay en este blog, de tanta y tanta gente, y le damos la vuelta y hacemos de la necesidad virtud, vamos a conseguir, en positivo, todavía más ímpetu, más ánimo, más consuelo para seguir adelante y para reducir los tiempos.
Si tenemos que ir un fín de semana a la ciudad esa del infierno...NOS VAMOS!!! Ea.
Maru, no recojas las ropas polares y en cuanto mi locura laboral acabe (preveo que será en 15 días pero nunca se sabe) nos pillamos las 2 un avión a Odessa (vía Hungría. Todo estudiado) y nos vamos de jueves a domingo a comernos a Cristina. Si el fín de semana siguiente se tercia se van Cacha y Manolo, o Guille. Lo que sea.
Pero para entonces, y espero que desde aquí, todo se habrá agilizado mucho más.
Deja en la segunda residencia de Cristina, la primera está en Moratalaz, víveres, medicinas, juguetes y pinturas. Hazte con un/a ucraniano-a aboorígen que viva cerca de casa y que llame todos los días contigo (o los más posibles). Pregunta si tienen correo electrónico en dicha residencia de invierno (jur, jur, jur) y poco a poco todo irá fluyendo (que palabra tan hippie y tan budista....)
Tenéis que cuidar de Alberto, no puede alargarse tanto esta situación con él allí, tan lejos de casa, de su entorno, con esa comida de sota, caballo y sin rey, debe reencontrarse con el resto de familia, cole, amigos, rutina.
Con todo el dolor...hacéis lo correcto. Ya no estáis los dos solos.
E, insisto, aquí os esperamos con los brazos abiertos, una comida española reparadora en Colmenar (Cacha pa nosotros el Ribera del Duero, pa todos el cabrito, pa los niños mi sopita sin Avecrem, pa mi Maru los croissants de chocolate de "Manolo" (la confitería, no el maño), y por la tarde, como es costumbre en invierno cuando nos juntamos, chocolate con churros para los 5 y yogurt con galletas Gerblé para Alberto. Y de todo le guardaremos un poquito a Cristina.
Tranquilos y besos. Tenéis un alma grande.
Mafer
Hola a los cuatro:
ResponderEliminarMe llamo Karmen y aunque os he escrito muy pocas veces, he seguido con mucho cariño vuestros dos procesos. ¡Enhorabuena por esas dos joyas que habeis encontrado! Alberto está guapísimo, y la pequeña... bueno, no tengo palabras.
Nosotros encontramos a nuestros hijos allá por 2005, cuando había que esperar 30 días para que te dieran la sentencia, y tras un mes en Dnipropetrovsk volvimos a casa sin nuestros pequeños. Se nos partía el alma, y no sabíamos qué hacer para que supieran que no los volvían a abandonar, que volveríamos. A mi marido se le ocurrió que debíamos dejarles algo, alguna cosa que les hiciera saber que volveríamos a por ellos. Primero pensamos en una de nuestra maletas (las conocían porque nos dejaban llevarnoslos al apartamento), y se la dejamos, pero como nos pareció insuficiente, decidimos dejarles (a una cuidadora) el teléfono móvil liberado que utilizabamos en Ucrania. Fue todo un acierto. Les llamábamos todos los días (previo permiso de la directora) y aunque la comunicación fuera casi nula (por la barrera del idioma) ellos escuchaban todos los días nuestras voces, nuestro cutreruso, y esperaban la llamada. No sé, nuestros hijos eran mayores que Cristina (6 y 8 años), pero creo que para ella será una alegría escuchar todos los días vuestras voces y la de Alberto. A nosotros nos vino muy bien (esperábamos todos los días como alma en pena a que llegara la hora de llamar) y según dicen ellos, ahora que ya están entrando en la adolescencia, a ellos les hacíá ilusión saber que seguíamos ahí, y que volveríamos.
Sólo era una idea. Espero que la estancia aquí se os haga lo más breve posible.
Ánimo, enhorabuena otra vez por vuestros hijos, y un fuerte abrazo para los cuatro.
Karmen
Ubi est thesaurus tuus,ibi est cor tum.
ResponderEliminar(Donde está tu tesoro, allí está tu corazón).
Una parte de nuestro corazoncito también se queda en Bilgorod con el vuestro.
Todos os están dejando buenas ideas para intentar que Cristina sepa que volveréis, que la separación sólo será cuestión de unos días. Fotos, teléfono.. alguna cosilla de Alberto..lo que sea. Vosotros mejor que nadie, sabréis lo que hay que hacer para evitar, en lo posible, que sufra demasiado con esta separación.
Amor omnia vincit..y vuestra hija, aunque vulnerable, también ha aprendido a ser fuerte. Todo irá bien.
Os esperamos...la segunda parte de este blog, tendrá el final feliz que todos estamos deseando. Mucha suerte, y muchos besos desde Asturias.