viernes, 26 de febrero de 2010

LA FIERA DE MI NIÑA

Continuamos con el tercer grado de visitas al que estamos autorizados a visitar a nuestra hija. Mañanas de 10:00 a 11:30 y tardes de 16:00 a 17:30. Y después se acabó el día. Todo lo más, ir al Cutreffur a hacer unas compras –como estaremos, que un hipermercado ucraniano nos parece un sitio acogedor y moderno- y volver en taxi o caminando, dependiendo de las fuerzas y del clima.



Me da miedo escribir esto, pero lo haré: la primavera ha llegado a Bielgorod. Y no, no lo digo por lo floripondios que habitualmente adornan las coletas de mi princesa morena (la rubia ya hace tiempo que dejó las coletas) sino porque parece que nos ha abandonado el frío polar, la nieve, el hielo. Por el contrario, tenemos un entorno más feo, porque está más a la vista. La nieve ocultaba piadosamente la miseria y abandono del barrio en el que vivimos. Para que os hagáis una idea, la calle por la que vamos a la casa cuna no es que tenga baches, no, es que ha perdido más de un metro de su nivel inicial, ya no tiene asfalto más que en algunas zonas testimoniales, el resto es barro. Y el entorno a juego con tan magníficas infraestructuras urbanas. Así está el mundo, en España levantando y volviendo a poner aceras para dar trabajo a la gente y aquí sin ellas. Y sin trabajo, porque se ven, de vez en cuando, los típicos corrillos de hombres en edad de trabajar en actitud desocupada, en horario laborable.



Pero la gente es tan feliz o infeliz como en cualquier otro sitio; los niños juegan con sus juguetes, sean estos la última PS3 o una caja de cartón; los adolescentes pelan la pava con el mismo desgarbo, los mismos granos y las mismas hormonas que en todo el mundo; las madres pasean orgullosas a sus bebés bajo los primeros rayos de sol del año, aprovechando para comadrear e intercambiar trucos y consejos; los hombres vienen de trabajar al final de la tarde, sus mujeres les reciben en casa donde discuten, ríen, lloran, como todo el mundo. Y esto no es que nos lo figuremos, es que lo oímos a través de las finas paredes de la casa en la que, como buenamente podemos, pasamos los días de rescate de nuestra preciosa coletitas.



Llevamos tanto tiempo aquí que ya ha empezado a tener confianza con nosotros y eso hace que se muestre tal como es. O sea, que hemos llegado ya a la fase de las rabietas. Durante este tiempo, hemos pasado de la niña que no tenía cuello ni barbilla de tanto mirar hacia el suelo a la que a la mínima que se le lleva la contraria grita y se pone hecha una hidra. Ya hemos pasado a la fase de “lloraré y lloraré hasta que me muera y se que puedo hacerlo”, cosa fácil de manejar para padres experimentados como nosotros, que ya hemos domado al verraco rubio. El otro día nos acordamos de la rabieta que se cogió recién llegado a España; una hora de reloj llorando porque no le dábamos un caramelo nuevo –acababa de tirar uno enterito a la papelera- en la consulta del querido doctor Jesús García Pérez, mientras éste (que raja más que el cuchillo de un melonero) nos contaba la boda de su hija. Acabó durmiendo en el suelo, agotado. No tuvimos nunca una rabieta más por estas tonterías.



Lo malo no es ella, lo malo son los mil ojos que nos vigilan, que no sabes si van a entender que lo que hacemos es aguantar estoicamente y sin hacer caso a la Irene Papas de Odesa en su representación cumbre de “Mi gran tragedia griega porque no me das la muñeca”. Es decir, me tiro al suelo y lloro con gran desconsuelo hasta que me des lo que exijo y lo quiero ya.




Hasta el momento, hemos tenido suerte; ayer mismo, mientras nuestra gran diva alcanzaba el momento culmen de su interpretación en el suelo, se abrió la puerta de su grupo de repente, salió una cuidadora ya mayor, de las que tienen pinta de majas y Cristina se calló de inmediato. No se que dijo la cuidadora pero a Cristina se le quitó la gran congoja llena de mocos y gorgojos con la que nos había obsequiado y se sentó, más tranquila que un funcionario en su hora de desayuno, a sorber un zumito por su pajita.



También nos lo hace en el patio, cuando salimos aprovechando la mejoría del tiempo. Entonces tenemos el numerito “me voy muy lejos a hacer pucheros a ver cuanto aguantas sin venir a por mi”, con idéntico resultado para la pobre y la misma sensación para nosotros de “todas las cuidadoras, los médicos y la directora están viendo por la ventana como maltratamos psicológicamente a nuestra hija”.



Le pone un poquito más de picante a la situación que ambos han descubierto lo divertido que es que castiguen a tu hermano y a ti no; de hecho, la muy mico, cuando castigamos a Alberto a pensar un rato –cada media hora, más o menos- se acerca a su rincón para echarle, suponemos por los gritos, una bronca de propina, acompañada de grandes aspavientos y agitación de coletas al viento. El pobre Alberto lo disfruta menos, pues todavía estamos algo condescendientes con ella y además es más difícil fijarla en una lugar castigada “nakashú”, la tía todo se lo toma a broma y se cree que estás jugando a ponerla de cara a la pared y si la coges en brazos para llevarla a su rincón saca la mano a pasear y reparte unos guantazos que ni la hermana de Urtain, famosa por tener los mismos antebrazos que su hermano el boxeador. Como en casa siga así vamos a cambiar el título del blog por “Devuelta a Ucrania” y se la enviamos a la casa-cuna en una caja para mascotas a portes debidos.



Y en esto pasan los días, entre arrullos y gritos, entre mimos y castigos, intentando poner amor, orden y disciplina en medio de esta desordenada y caótica situación en la que nos encontramos, lejos de casa, de nuestra gente, de nuestras costumbres. A pesar de esto Alberto casi ha completado todas las fichas de tarea que Miguel, su profe, nos dio antes de salir y va a volver casi leyendo y con mucha mejor grafomotricidad.


Sabemos que ella necesita conocer cuales son los límites con nosotros. La disciplina del orfanato es muy clara, pero nosotros, de momento, somos dos personas mayores que juegan y traen cosas ricas de comer, acompañados de un niño rubio muy gracioso que siempre -menos cuando se enfada- quiere jugar. De momento, hemos hecho que Alberto ceda más porque Cristina no nos entiende, es más pequeña, está menos preparada para los cambios y la muy cuca se aprovecha de eso, mientras pueda... Para Alberto es una situación muy estresante, nos tiene que compartir unas horas al día y, si ya le cuesta dejarnos hablar entre nosotros cuando estamos los tres sólos, hacerlo con una cuarta personita a la que tratamos como a él... le desestabiliza completamente. Pero de esto se trata, de aprender a compartir, a ser hermanos, a vivir.


Vivimos cada día diciéndonos “un día más, un día menos”, pero somos conscientes de que también tenemos que disfrutar de la situación, son vivencias únicas, especiales, intensas. ¡Sabemos que muchos de vosotros darías lo que fuera por estar aquí, buscando a vuestros hijos! Y por eso, y porque nos sentimos inmensamente afortunados por nuestros hijos, no nos quejamos entre nosotros. Sólo muy de vez en cuando nos dejamos llevar por la nostalgia y se nos escapa algún “¡Qué ganas tengo de salir de aquí!”.

A la vez, sabemos que, de alguna forma, en algún momento, sentiremos nostalgia de esto, como ya nos pasó con Kriviy Rig. ¿Que es lo que voy a echar de menos?

- El pan, la bollería. Es como en España hace 20 años. Se nota que es un país de cereal, lo saben trabajar

- Los perros callejeros. Cada uno tiene su personalidad, sus ojos reflejan viveza, experiencias.

- Las sopas. Las hay muy buenas.

- La cerveza. Cualquiera está buena.

- Las mujeres de Kiev. Por saber caminar sobre el hielo con tacones de aguja sin caerse.

- Los gorros que se pone la gente. En España ya nadie lleva sombrero, gorra. Aquí lo lleva todo el mundo, por el frío.

- Los yogures. Son mucho más cremosos que en España.

- Las verduras, cuando están comestibles, saben como las de antes.

- La tele en ruso. No te enteras de nada, ¡para lo que hay que oír!

- Levantarme con la única ocupación de jugar con mis hijos durante el día.

- La sensación de estar construyendo nuestra propia historia, ladrillo a ladrillo, con nuestras propias manos.

- Empezar a querer a tu hijo, cuando tu hijo también está en edad de empezar a quererte a tí. Notar que él también te adopta, que has pasado de ser un desconocido a Papá y Mamá.

¿Y qué cosas no voy a echar nada de menos?

- Las aceras, más bien su ausencia, los charcos, más bien su exuberante presencia.

- Las cuidadoras que nos miran con desprecio, que son bordes, secas, desagradables.

- La sensación de sentirte un euro con patas, para casi todo el mundo.

- El olor a desinfectante mezclado con repollo del orfanato.

- La carne. Esta gente no sabe ni como cortarla ni como prepararla.

- No poder beber agua del grifo. No porque sepa mal, sino porque corres el riesgo de que te crezca un tercer brazo en la espalda.

- Las malditas carreteras, en las que de pronto, cruza una vía de tren, se convierten en paisaje lunar, desaparece el asfalto, aparece una señora con una guadaña que saluda con la manita...

- No entender un carajo cuando me hablan.

- Esforzarme en leer en caracteres cirílicos cada cosa que me pasa por delante - manía de lector empedernido- para no entender nada más que las palabras directamente trasladables.

- La tele en ruso. Es igual que la española, los mismos clichés, los mismos parásitos viviendo de la misma mirada embobada de gente embrutecida.

- La incertidumbre incontrolada en un país que no es el nuestro sobre cosas que son vitales para nuestro futuro, nuestra felicidad.

- Ver a mi hija de visita. Que me limiten el tiempo de estar con ella.

- No saber que come, que la cuentan, como la lavan, si ha tenido pesadillas esta noche, por que ayer estaba muy contenta y hoy no.

- No poder contarla un cuento esta noche, no poder entrar a verla mientras duerme, no arroparla si tiene frío, no abrazarla si los monstruos malos han rodeado su cama en sueños.


Hoy se cumplen los diez días para que la sentencia se haga firme, A partir de mañana, nadie podrá ya nunca separarla de nuestro lado. Se acabará esta sensación de que todavía algo puede salir mal y que no va a ser posible tanta felicidad. ¿Será que no reenviar las cadenas de mensajes que llegan a mi email o no consultar mi horóscopo, que me crean angustia?


Besos y abrazos





18 comentarios:

  1. Enhorabuena... ya teneis un pie en el avión..

    besos

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  2. Ya no os queda nada... enseguida para Kiev, que biennnnn
    La nostalgia, nosotros tambien tenemos esa nostalgia de Kriviy Rig, algun dia volveremos...
    lo dicho ENHORABUENAAAAAAAAAAAAA

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  3. Como me recuerda a nuestra niña lo que estais pasando con Cristina,al principio era todo muy suave, muy dulce pero de repente un huracan salio de esta personita tan chiquitica, no paraba de llorar ,una rabieta tras otra y las cuidadoras nos miraban desde lejos y abrian las cortinas para ver como actuabamos ,menos mal que ya sabemos que cuanto mas caso hagas a estas micas mas rabietas cogeran ,nosotros la cogiamos en brazos la dabamos besitos y ella venga a llorar y a gritar ,despues se callaba de golpe cuando venia alguna cuidadora y la decia algo muy secamente o la miraba con una cara de perro ... En fin familia ya si que no os queda mucho para volver ha casa, ha Madrid, ha España, ha nuestra tierra y ahora si que vais a tener que luchar para sacar adelante a estas dos fierecillas, sus peleas de hermanos ,que si "dame esto que es mio", "que no que es mio" y asi sucesivamente ,los lloros y celillos de que si "a mi me coges menos" que "cogeme a mi", "que" ,"que" ... ya vereis, sera fantastico y a la vez terrible pero es asi, la lucha de ser padres.
    Muchas felicidades y feliz regreso a casa.
    Dar recuerdos a Elena la traductora, si os acordais, decirle por favor que nuestra peque Olga esta cada dia mejor y mas preciosa por lo menos para nosotros y que gracias por todo lo que nos ayudo en su momento (si vais por el departamento)
    Besitos para los dos soles que teneis y abrazos para vosotros.

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  4. No olvides las bocas de las alcantarillas sin tapa....
    A pesar de todo Bilgorod engancha...
    Ya no queda nada, un último esfuerzo y en nada estareis en casa los cuatro disfrutando y empezando una nueva vida.
    Muchos besos

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  5. Ferreres dijeron:

    A cojer carrerilla paa piraros a la de "JAR"... Tomamos buena nota del toco mocho, total, uno más... Nosotros, si todo va bién, procederemos la semana que viene...
    ¡Están de guapos los gorditos!, están...
    También tomo nota de la palabra castigo... nos vendrá requetebién.
    Familia... Muchos besos desde Priluki, 4x4 para 4x4... y ¡ha celebraro con un espumoso Ruso!!!!!

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  6. Bien!!! terminan por fin esos días con esa moda tan especial, finalizan por fin esos increíbles floripondios en el pelo, bienvenida Cristina a tu nueva vida, a la que siempre soñaron tus padres para ti y para ellos, y que no flaquearon ni un momento en el camino a tu encuentro, bienvenida Cristina a todo lo que realmente merecías, el amor de tu familia y de un montón de amigos y tíos postizos que al tener hijos como tu, que un día rescatamos de sus torres y trajimos con nosotros, te sentimos también parte de nosotros, bienvenida Cristina a meriendas con Cola Cao, desayunos con cereales, cuentos antes de dormir,abrazos y besos e infinitas cosquillas para que rías y rías sin parar.
    Cristina BIENVENIDA y al resto de la familia, ENHORABUENA.
    Besazos fuertes desde el sur del sur
    Ainhoa, Nastya, Eva y Alberto.

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  7. Viernes noche, quizás solo 48 horas para tener más cerca la primera noche de los cuatro juntos. Será maravillosa aunque la paséis en vela, os lo dice una experta.
    Irene no paró de llorar, la primera noche, hasta las 4 de la mañana. El tono del llanto era tal que yo temí que la "secreta" o directamente el KGB vinieran a detenernos por maltrato infantil. Cuando consiguió dormirse, Manolo y yo estábamos exhaustos. A las 5 de la mañana, sin persianas en las ventanas, entró la luz del día y la duendecito despertó. Oímos su "gori-gori" abrimos los ojos y con tan solo 1 hora de sueño, nuestra niña al vernos sonrió.
    Jamás, jamás podré olvidar esa primera noche con mi hija; por mala y por superbuena.
    Irene acaba de ver las fotos de Cristina y ha dicho: "¡Halaaaaa! Mila(mira) mamá que coletas tan bonitas" (lo dice sobre todo por los floripondios. En fín que los ancestros tiran).
    Y lo que se dice echar de menos, echaréis de menos todo (excepto estos 10 días de espera que se hacen eteeeeeeeernos).Ya lo sabéis.
    Nosotros os echamos de menos a vosotros y tenemos unas ganas locas de veros, de abrazaros y de ir juntos al parque. Irene cuida de Cristina, como una mamá. Fijo!!
    En cuanto sepáis fecha concreta del rescate de la torre del castillo, por fa, anunciadlo a bombo y platillo.
    Los 3 de Colmenarov

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  8. Hola familia,

    Ya llegaron, jo que pronto, Alex no tuvo la primera hasta llevar 3 días en casa, y yo estar presumiendo de lo bueno que era y que no tenia rabietas, es más pensé donde esta todo lo que leí en esos libros que yo pensaba que me iban a salvar la vida, jaja que ilusa soy.

    Pero creo que cuanto antes mejor, aunque os entiendo que ahí se actúa todo el día con ‘pensaran que lo hago mal’, yo a Alex me acuerdo le regañe un día porque hacia saltos arriesgados para él, José me dijo ‘déjalo no vaya a ser que nos vean y digan algo’, en casa que tranquilidad pensad en lo cerca que estáis de esa tranquilidad que no paz jaja.

    Un abrazo
    Alex, Jose Manuel y M Ángeles

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  9. Hola Familia!

    la verdad es que...por primera vez, me atrevo a escribir unas palabra, ya que el comportamiento de Cristina me está recordando tanto él de Elisa en casa estos últimos días...
    Monta unas increibles, y andábamos un poco...sin saber muy bien si estábamos haciendo lo correcto, pero veo...por lo que comentáis que SI...
    Tienen una capacidad pulmonar alucinante, estas niñas...y parecec que NUNCA van a cansar,¿verdad?
    Ya os queda poquito, y que sepáis que os seguimos desde Asturias, en vuestras andanzas..

    Un abrazo.

    Delphine

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  10. Holaaaaaa, de nuevo!!! por aquí estamos los otros asturianitos, je, je. Estoy tan cansada cuando llego a casa que- aunque siempre os leo...y hay tanto que leer además- ya no puedo ni escribir. Me temo que hemos empezado con la vorágine de los cumpleaños, ¡madre mía! que stressss. A vosotros ya os queda poquito para estar un día sí y otro también de fiestuqui cumpleañera, así que aunque estéis hasta las coletas de esa rutina, como bien decíis también hay que saber aprovecharla por lo que significa de experiencia única e irrepetible. Como añoramos Krivyy, las pivas tan suaves- Tuborg-, el pan-tan distinto- esos yogures..los saltos de obstáculos en cada agujero de alcantarilla...ayyyschhhss!!

    Ahora que estamos encerrados a cal y canto en casita, esperando por ese raro fenómeno atmosférico que denominan ciclogénesis explosiva y con el que, telediario tras telediario, ya han conseguido que nos tiemblen las orejas, he dicho voy a escribir....pues no...éste enano lleva la fiesta en el cuerpo y ni siesta ni nada, que hay que salir a la calle-dice-, que cogemos un paraguas y al parque. Si es que está haciendo sol..., que va a decir el pobre??...será la calma que precede a la también llamada "tormenta perfecta"??. Ya veremos.

    Bueno, sólo daros las gracias, una vez más, por este blog y por el de Alberto. Para Cristina, este será sin duda algo muy, muy preciado en el futuro. Aquí está plasmada una parte muy importante de su historia, el comienzo de su vida con papá y máma y también la historia anterior de sus papás y hermano, con ese deseo,capaz de mover montañas, de saltar todos los obstáculos habidos y por haber como si de una prueba olímpica se tratara.
    En nuestro caso, ya sabéis lo que significó haber leído vuestro blog y luego vivir lo mismo en Krivyy, y para todas las parejas que están ahora soñando y anhelando que su hijo está ahí en Ucrania,ya sabrán un poquito más acerca del camino.
    Gracias en especial por vuestra generosidad al mostrarnos vuestros sentimientos y descubrir esa parte del alma donde se encontraba vuestro sueño, Cristina.
    No obstante, si vuestro facilitador os recomienda retirar alguna parte, haréis bien en hacerlo.

    Pronto os despediréis de Bielgorod, pero no os digo nada porque ya sabéis perfectamente como se vive,y además será un placer leer como lo describe Cacha.
    Sed felices!!. Os queremos.

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  11. Chicos, es el quinto intento de insertar un mensaje en vuestro blog, y nada, que se queda colgado. De todas formas insisto en el tema. enhorabuena!!!!!!!!!!!!!!!!! no sé siendo sábado ya tenéis a Cristina con vosotros o si hay que esperar al lunes, bueno, que son 24 horas más después de años de espera!.
    Ya me imagino que Maru ha pensado y requetepensado lo que le pondrá a la enanita en su primera salida con su familia, no???
    Repito que sois una familia estupenda y os doy las gracias por poder leer este blog tan magnífico y, por expresar sentimientos que muchos de los que hemos pasado por esta inmensa experiencia no sabemos explicar con palabras.
    Venga, a disfrutar de estos días ten felices que están por venir!
    Un fuerte abrazo de los Navascués gaditanos

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  12. Todo, todo, todo es la perfecta descripción; desde la primavera hasta el desinfectante con repollo y los tacones y las miradas de las cuidadoras.
    Esta semana estáis en España.
    Un abrazo muy fuerte.
    Virginia y Carlos

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  13. Hola familia! Os imaginamos haciendo los últimos preparativos para ir a Kiev, eso es lo que deseamos de todo corazón si la fábrica de hacer pasaportes ya está en marcha. No queda nada unos días de papeleo y para casa. Esos últimos días en Kiev, los cuatro juntos, el primer baño, la primera noche, el primer beso de buenos días... Por fin una familia. Animo llegamos a la meta. Muchos musus desde Euskadi Fernan, Izar y Maitte.

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  14. Qué alegría!!! Ya han pasado 10 días??? He vuelto del hospital después de mi operación (todo bien gracias) y realmente tenía ganas de saber de vuestras vidas, soy una de las mil personas que os siguen día a día y lo echaba de menos. Supongo que ya estaréis por Kiev o de camino, estoy deseando que nos contéis qué tal las primeras horas los 4 juntos, yo lo recuerdo con especial cariño esa semanita con Nachete en Kiev. Es curioso cómo se coge cariño a todo aquello, aún pasando calamidades, y veréis como se llega a echar de menos y a recordarlo de una forma muy especial. Qué tontería!!! ya lo sabéis por Alberto.
    Un besazo enorme a los 4
    Carmen (Nacho y JR)

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  15. Enhorabuena, en breve nos veremos en el patio del cole, con los niños de la mano y todo esto quedara atrás... y quedará escrito, muy bien escrito, para recordar el magnifico esfuerzo en la busqueda y el maravilloso regalo de ser padres y sobre todo para ayudar a los que lo serán en las mismas condiciones que vosotros. Un beso grande para los cuatro.
    Raquel

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  16. Hola familia:

    mañana empieza la nueva vida de Cristina: la salida al exterior. No puedo imaginar las sensaciones que tienen que pasar por las cabecitas de nuestros peques al salir de allí de nuestra mano, abrazados, inquietos, ilusionados por lo que llegará, pero tristes por lo que dejan atrás... Mañana será un gran día. Inolvidable. Ojalá pudiérais estar tranquilitos, en vuestra casita ya. Pero no. La tranquilidad llegará más adelante. Ahora tenéis que cargar con todo el equipaje, abrazaros fuerte y lanzaros a la aventura de hacer los últimos papeleos y viajes. ¡casi nada¡ ¡menudo ajetreo para Cristina¡ nada más salir de allí ya va a montar en coche, tren, y a los pocos días en avión. Va a viajar un montón. Vamos... de todo menos tranquilidad... Y va a tener que hacer un montón de gestiones, madrugar, dormir donde pueda en cada momento... vamos... ¡la agenda apretada como toda una princesa que es¡

    Pero pensad en el final de los trámites. Ya queda poco. Llevadla a su casita, que estrene su cama, su familia y su nueva vida. Que aprenda a escuchar los sonidos del mundo, a oler la multitud de perfumes de nuestros ambientes, y a saborear las delicias dulces y saladas que la esperan.

    Mañana será un gran día. Inolvidable para los cuatro. Lleno de sensaciones para todos. No perdáis detalle, para que se lo podáis contar algún día.

    Alberto: ¡campeón¡ por fin conseguiste encontrar a tu hermanita. Ahora queda lo más difícil. Tenéis que conseguir que Cristina se porte bien en el viaje, y tendrás que enseñarla tu cole, tu casa, amiguitos, la piscina, lo que está bien y lo que no debe hacer, los parques... Seguro que lo harás fenomenal ¿tendrás tiempo para todo?


    Un abrazo y suerte con todo
    Ana , Guiller, y las princesas: Katya y Liena

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  17. Querido Cacha,

    Sigo vuestro blog con atención, tensión y sobre todo con mucha ilusión, leo vuestras entradas, lloro y me rio, leo los comentarios de los que os conocen, y hasta hoy no me he atrevido a escribir nada, y cuando lo hago es para "regañarte" por un comentario que como persona que ha sido adoptada me ha dolido, me refiero al siguiente:
    "Como en casa siga así vamos a cambiar el título del blog por “Devuelta a Ucrania” y se la enviamos a la casa-cuna en una caja para mascotas a portes debidos."
    Por tu preparación, por tu sensibilidad, por tu vocación de padre y por tu devoción por tu hija, y sobre todo por tu humor, quiero pensar que es otro comentario jocoso...pero no puedo evitar decirte que a mi ma ha dolido, que creo que es un comentario poco afortunado, y dado que uno de los propositos del blog es que Cristina pueda leerlo y entenderlo cuando tenga necesidad, espero que a ella no le duela.

    Disfrutad, mantened bajo control la angustia, que ya habeis pasado lo peor, en seguida estais en casa todos juntos, aprendiendo a ser padres, hijos y hermanos, sobre todo hermanos... que envidia me dan tus hijos, yo que lo único que he echado de menos ha sido eso tener por lo menos un hermano/a con quien pelearme, y con quien compartir.

    Saludos

    Beatriz Beneitez Pérez

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  18. Claro que era con humor, Beatriz... ¡cómo voy yo a pensar eso de mi princesa! Precísamente por la seguridad del amor que tenemos por nuestra querida hija Cristina, desde la fortaleza que nos da el cariño, podemos permitirnos estas licencias que, espero, nuestra hija entenderá.

    Gracias, de todas formas, por tu comentario, que viniendo de tí, es muy valioso.

    Besos

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Nos animó en el proceso...